
El mundo es un pañuelo, y nosotros somos los mocos me decía mi querido amigo Juan de la Torre, y no le falta razón. Hoy en el metro me he encontrado a el que era mi mejor amigo cuando tenía 10 años. Blas. Blas y yo eramos inseparables. Jugabamos al futbol juntos, ibamos a clases juntos, les gastabamos bromas a la monjas juntos, imitabamos a las señoras en las fiestas de su pueblo juntos, ibamos a pescar juntos, largos recorridos en bici juntos, jugabamos al "coche suicida" juntos y sobretodo soñabamos con vivir juntos en Japón, estudiando la vida de los osos pandas. La vida no es ni mucho menos como la sueñas cuando eres pequeño. Blas está casado, acabó derecho hace dos años, y ejerce la profesión en un reconocido buffete de Barcelona, siempre supe que llegaría lejos que se suele decir. Su mujer iva en nuestro colegio, María Balado, tenía un año menos y era la hija de la jefa de estudios, la temida hija de la jefa de estudios. Su madre, la señora que más bocadillos de chorizo me dió en mi vida murió hace dos meses, y su hermano, el travieso Rober, vive con él. Trasladaron su domicilio a la ciudad Condal cuando murió su madre. Le he preguntado que porqué dejamos de ser amigos, y llevabamos tanto tiempo sin noticas el uno de el otro. Me dijo que se había chivado de mí a Doño Socorro la profesora de Lengua Castellana, y que mi enfado había sido tal que nos dejamos de hablar. Su familia se trasladó a vivir Salamanca por motivos de trabajo de su padre, y... hasta hoy. Parece mentira que una simple riña, una tontería pueda separar tanto a dos amigos, dos grandes amigos como eramos. De momento hemos quedado para comer mañana, y pornernos más al día.
Dejando la melancolía atrás, mi vida ha dado un cambio radical: he ido a misa. Llevaba sin ir a misa, sabe dios (y nunca mejor dicho) Ha sido una esperiencia única, e inolvidable por diversos motivos. Mi querida "compi" de piso me ha pedido que la acompañe a una iglesia de un pueblo cercano a Reus, para hacerle una entrevista a un sacerdote para una revista dígital para la que comienza a trabajar. Hemos asistido a la ceremonia (no me acordaba ni del padre nuestro, tantos años en un colegio de curas tirado a la basura) y después nos acercamos a el despachito este del cura, la sancristía, lugar donde los curas dicen que huele a vela, pero yo creo que ahí hay otro tipo de substancias ilegales que nos esconden. Bueno, que me lío, la entrevista se inició con normalidad y poco a poco fue cogiendo intensidad. Tuvimos que escapar corriendo de la iglesia perseguidos por un grupo de señoras cristianas católicas, apostólicas y románicas poseidas por la fuerza de la predicación de la palabra del señor; y esque siempre dije que decirle a un cura que eras lesbiana y estabas embarazada, y quieres bautizar a tu hijo en esa iglesia no es plato de buen gusto. Peridosimos-protesta lo llama ella, hay que joderse. Por un momento me he sentido como un reportero de EspañaDirecto (programa favorito de mi abuela he de decir)
Y nada chicos, ser muy felices disfrutas del puente de difuntos, halloween, noche de brujas, Samhaín o lo que celebreis.
Gracias por aguantarme, ¡Guapos!